Ese momento en el que te das cuenta que las promesas en las que confiabas dejaron de tener sentido hace tiempo. Y además sabes que ha sido por tu culpa. No pensaba que aun siguiese doliendo... por otra parte no me extraña he dejado ir a una gran persona, y sé que no volverá a pasarse por mi vida: demasiado daño ha soportado ya.
Soy capaz de entenderlo todo... Menos a mí. Debo ser tonta, incoherente, hipócrita. No se merecía lo que ha pasado ni como me he portado. Me consuela saber que será mejor, al menos para él.
Aún así esta extraña calma me consuela: no todo esta perdido. Veo nuevos comienzos en el horizonte, aunque aun muy lejos: el tiempo que queda hasta verano va a ser duro; y el futuro incierto.